Empezar a sanar
Hay momentos en los que por fin te das cuenta… y en lugar de alivio, aparece el juicio.
“¿Cómo no lo vi antes?”
“Siempre me pasa lo mismo.”
“Esto no debería afectarme tanto.”
Pero darse cuenta es ya una forma de empezar a sanar.
El primer paso para sanar no es entenderlo todo.
Es dejar de pelearte contigo cuando empiezas a verlo.
¿Qué significa “darte cuenta” en terapia Gestalt?
En terapia Gestalt, el “darse cuenta” es el momento en que algo se hace consciente: una emoción, una necesidad, un patrón relacional, una forma de protegerte.
No se trata de analizarte, sino de ver lo que hay en ti sin escapar ni forzarlo a cambiar.
Es un acto de presencia.
Y también, de valentía.
¿Por qué cuesta tanto no juzgarse?
Porque muchas veces aprendimos que sentir era demasiado.
O que equivocarse era fracasar.
O que si lo hacías diferente, dejaban de quererte.
Entonces, al darte cuenta, aparece también ese eco antiguo:
el miedo a no ser suficiente,
la exigencia de hacerlo perfecto,
el impulso de taparlo todo otra vez.
Y sin darnos cuenta, empezamos a juzgar incluso lo que nos ayuda a sanar.
Darte cuenta sin juicio es otro tipo de revolución
Una revolución interna, amorosa y silenciosa.
Porque empezar a mirarte sin juicio es empezar a mirarte de verdad.
No para corregirte.
No para cambiarte.
Sino para acompañarte desde un lugar más amable.
Y desde ahí… sí, algo empieza a transformarse.
Porque cuando no huyes ni te castigas, puedes empezar a sentirte en paz contigo.
Eso también es sanar.
Eso también es volver a ti.
Si te reconoces en esto y sientes que ha llegado el momento de mirarlo desde otro lugar…
Aquí estoy. Lo podemos hablar sin compromiso.

Deja un comentario