Evitación emocional
Sobre los mecanismos de evitación emocional y cómo empezar a volver a ti
A veces parece que vivimos esquivando lo que sentimos.
Como si sentir fuera un problema.
Como si doliera más el contacto que la herida.
Y sin darnos cuenta, vamos llenándonos de mecanismos para no mirar, no tocar, no entrar…
Pero, ¿te has preguntado alguna vez para qué hacemos esto?
En la terapia Gestalt, no se trata solo de detectar “lo que haces”.
Sino de comprender para qué lo haces.
Qué protege. Qué evita. Qué historia hay detrás.
Evitar no es fallar. Es protegerte.
Muchos de los mecanismos que hoy te desconectan, en algún momento te ayudaron a sobrevivir.
Quizá aprendiste a distraerte cuando algo dolía.
A pensar mucho para no sentir tanto.
A sonreír cuando estabas triste.
A ser fuerte para que nadie viera tu miedo.
Evitar lo que duele no te hace débil.
Te ayudó a sostenerte cuando no había otra opción.
Pero a veces esa forma de protegerte se queda fija…
…y sin querer, te aleja de lo que hoy sí podrías sostener.
¿Cómo evitamos sentir?
En Gestalt hablamos de mecanismos de evitación.
Son formas de alejarnos del contacto auténtico.
Aquí algunos de los más comunes:
- Proyección: ves en otros lo que no quieres ver en ti.
- Introyección: tragas ideas ajenas sin digerirlas.
- Retroflexión: te haces a ti lo que querrías hacer afuera.
- Confluencia: te adaptas tanto que te pierdes.
- Proflexión: das lo que te cuesta pedir.
- Egotismo: te encierras tanto en ti que cuesta ver al otro.
- Deflexión: desvías la atención, haces chistes, te vas.
Y detrás de cada uno… hay una parte tuya que intenta ayudarte.
Volver a sentir es un camino. No una obligación.
El primer paso no es dejar de evitar.
Es darte cuenta de cómo lo haces.
Sin juicio. Sin presión.
Solo mirar con honestidad:
“Esto me duele, y me estoy yendo.”
Y luego, poco a poco, ver si puedes o quieres quedarte.
¿Y si empezar a sentir fuera empezar a sanar?
En terapia, lo que hacemos no es empujarte a lo que duele.
Sino ayudarte a sostenerlo.
A no estar solx con eso.
A descubrir que puedes mirar lo que evitabas… sin romperte.
Porque a veces, solo necesitas saber que alguien puede entenderte, estar contigo ahí.
Y que sentir no es el final: es el principio de algo más verdadero.
Si te reconoces en esto y sientes que ha llegado el momento de mirarlo desde otro lugar…
Aquí estoy. Lo podemos hablar sin compromiso.
Terapia Gestalt para ansiedad en las relaciones, miedo al conflicto o al rechazo.
Online o presencial (Barcelona y Santa Coloma).

Deja un comentario