Aquí comparto palabras que nacen de mi trabajo como terapeuta, de los procesos que acompaño y de mi propio camino.
Historias, reflexiones y preguntas sobre lo que muchas veces nos cuesta mirar: la ansiedad, el miedo al rechazo, la dificultad para decir lo que sentimos.
No son recetas. Son invitaciones suaves a escucharte, a reconocerte, a empezar a hacer espacio para lo que realmente te pasa.
Si algo de lo que leas aquí resuena contigo… quizá sea un buen lugar por donde empezar.
Últimos artículos
-

Autoexigencia: cuando nunca es suficiente
Cuando “nunca es suficiente” se vuelve ruido: mirada Gestalt para aflojar la presión sin perder compromiso contigo ni con tus vínculos.
-

Autoaceptación: qué es y cómo practicarla
Autoaceptación desde la terapia Gestalt: menos autocrítica, más amabilidad y presencia para cuidar de ti y de tus relaciones.
-

De la dependencia emocional al autoapoyo
Dependencia emocional y terapia Gestalt: cómo recuperar autoapoyo, bajar la ansiedad y elegir vínculos más libres sin dejar de necesitar.
-

¿Evitas el conflicto?
¿Evitas el conflicto tragándote lo que sientes? Mirada Gestalt para entender por qué te pasa, cómo se nota en el cuerpo y primeros pasos para hablar sin desaparecer.
-

¿Reconoces lo que necesitas o lo pasas por alto?
Ciclo de necesidades en terapia Gestalt: cómo reconocer, movilizar y completar lo que necesitas para bajar ansiedad y cuidarte en tus relaciones.
-

Romper patrones negativos en las relaciones
Cómo ver y transformar patrones negativos en tus relaciones desde la terapia Gestalt. Pasos sencillos, conciencia en el presente y apoyo real.
-

Posponer no siempre es pereza… a veces es miedo
Posponer no siempre es pereza. A veces es miedo, exigencia o desconexión. En terapia Gestalt, trabajamos lo que hay detrás, sin juicio ni presión.
-

¿Para qué evitamos sentir lo que duele?
A veces evitamos sentir porque una parte de nosotros aún cree que no podrá sostener el dolor. En este artículo, hablamos sobre los mecanismos de evitación emocional desde la mirada de la terapia Gestalt, y cómo empezar a volver al contacto contigo sin juicio ni presión.
-

Cómo volver a ti cuando te exiges demasiado
¿Y si cuidar de ti no fuera otra exigencia más? En este artículo te acompaño a explorar cómo volver a ti sin presionarte, desde la mirada compasiva de la Gestalt.
¿Te resuena algo de lo que has leído?
Si quieres hablarlo, aquí estoy.
-

Sentirte en paz contigo a través de la terapia Gestalt
Cuando te cuesta estar en calma contigo, la Gestalt ofrece un lugar para escucharte sin juicio, poner nombre a lo que sientes y volver a ti con más amabilidad.
-

Ghosting: cuando desaparecen sin explicación
Cuando alguien desaparece sin explicaciones es fácil culparte y quedarte enganchado a la pantalla esperando su mensaje. En este artículo te propongo una mirada Gestalt al ghosting: qué te pasa por dentro, cómo poner un cierre digno y qué pequeños gestos pueden ayudarte a cuidar de ti y de tu autoestima.
-

Gaslighting en la pareja: cuando empiezas a dudar de ti
Si después de cada discusión sientes que “igual te lo estás inventando” y acabas pidiendo perdón aunque algo en ti diga que no, puede que estés viviendo gaslighting. En este artículo te propongo una mirada Gestalt para ponerle nombre, reconocer las señales y empezar a recuperar confianza en tu propia percepción.
-

Hablar lo difícil sin explotar ni tragártelo
Si sueles callar hasta explotar o evitar conversaciones incómodas por miedo al conflicto o al rechazo, no estás solo. En este artículo vemos cómo preparar y sostener conversaciones difíciles desde una mirada Gestalt, sin atacarte ni abandonarte a ti.
-

“Ley del hielo” en pareja: cuando el silencio castiga
“Ley del hielo” en pareja: cuando el silencio castiga. Mirada Gestalt para entender qué hay detrás, cómo te afecta y qué puedes hacer sin culparte ni normalizarlo.
-

¿Cómo poner límites sin culpa y cuidar el vínculo?
Decir “no” sin sentirte mala persona. Mirada Gestalt para poner límites con respeto: señales, por qué te pasa y pasos sencillos para cuidarte sin desaparecer.
-

Autocrítica: ¿te criticas con dureza?
Menos dureza, más presencia: mirada Gestalt para reconocer la autocrítica, bajar el volumen del crítico interno y tratarte con respeto, sin perfeccionismo.
-

Autoexigencia: cuando nunca es suficiente
Cuando “nunca es suficiente” se vuelve ruido: mirada Gestalt para aflojar la presión sin perder compromiso contigo ni con tus vínculos.
¿Te resuena algo de lo que has leído?
Si quieres hablarlo, aquí estoy.




