Ver el patrón para poder elegir

A veces te descubres repitiendo escenas: cedes cuando querías decir que no, te callas para evitar conflicto, buscas señales de aprobación… y luego llega la culpa o la distancia. No es falta de voluntad. Muchas veces es un patrón negativo que aprendiste para protegerte.

Desde la terapia Gestalt miramos estos ciclos con respeto. No se rompen a la fuerza: se transforman cuando podemos verlos en el aquí y ahora, entender para qué aparecieron y ensayar maneras nuevas de responder.

¿Qué llamamos “patrón”?

Es una respuesta automática —mental, emocional o corporal— que se activa ante ciertos disparadores (miradas, silencios, críticas, expectativas). Funcionó en algún momento de tu historia; hoy quizá te aleja de ti y de los demás.

Señales frecuentes

  • Autocrítica constante: dureza inmediata ante cualquier error.
  • Evitar el conflicto: callarte, ceder, postergar conversaciones necesarias.
  • Dependencia de la aprobación: medir tu valor según la respuesta del otro.
  • Procrastinación: posponer por miedo a fallar o “no estar a la altura”. Ver por qué posponer también puede ser protección.
  • Límites difusos: decir que sí cuando querías decir no.
  • Huida o desconexión: desaparecer, cortar el tema, apagar el cuerpo.

¿Por qué se repiten? (mirada Gestalt)

Porque tuvieron una función. Son un “ajuste creativo” aprendido para sobrevivir emocionalmente: evitar dolor, sostener vínculos, pertenecer. Con el tiempo se vuelven rígidos y ya no responden al presente, sino al pasado.

Cómo empezar a salir del ciclo

  • Pausa corporal: nota respiración, mandíbula, pecho. Nombra: “Ahora siento presión en el pecho y ganas de callarme”.
  • Identifica el disparador: ¿qué lo activó? (tono, gesto, silencio, frase).
  • Pequeña diferencia (1%): en vez de callarte, di una frase corta y honesta: “Necesito un momento para pensarlo”.
  • Diálogo interno: reconoce la parte que se protege (“quieres evitar que me rechacen”) y pregúntale qué necesitaría para sentirse segura.
  • Registro simple: disparador → patrón → respuesta nueva. Repite una semana y observa cambios.

¿Cómo lo trabajamos en sesión Gestalt?

  • Conciencia en el presente: traer la escena al aquí y ahora (cuerpo, voz, mirada).
  • Experimentos seguros: ensayar decir un límite, pedir, sostener un silencio.
  • Cuerpo y emoción: atender tensiones, respiración, impulso de huida o de complacer.
  • Sentido relacional: comprender cómo el patrón afecta el vínculo sin culpabilizarte.

Cierre

No se trata de ser perfecto ni de “cambiar de golpe”, sino de volver a ti paso a paso. Cuando entiendes para qué aparece el patrón, algo se afloja y se abre la posibilidad de responder distinto.

Si te reconoces en esto y quieres hablarlo… aquí estoy.

Terapia Gestalt para ansiedad en las relaciones, miedo al conflicto o al rechazo.
Online o presencial (Barcelona y Santa Coloma).

Más info: ansiedad en las relaciones

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