Cómo cuidarte sin desaparecer cuando algo te incomoda
Si te tragas lo que sientes “para no liar más las cosas”, no estás solx. Evitar el conflicto suele nacer de una intención buena: proteger el vínculo. El problema es que, a la larga, se acumulan asuntos pendientes, rumiación y distancia interior. Desde la Terapia Gestalt, lo miramos sin culpa y con respeto: es un ajuste creativo que un día te sirvió y hoy quizá te aleja de ti.
¿Qué es “evitar el conflicto” (mirada Gestalt)?
Es la tendencia a adaptarte para sostener la armonía: callar, ceder, posponer conversaciones necesarias. En Gestalt hablamos de confluencia: te fundes con el otro y pierdes tus bordes (tus necesidades, tu ritmo, tu voz). No es debilidad; es un modo aprendido de pertenecer y evitar el rechazo.
Cómo se nota en el día a día
- Se te hace un nudo en pecho/estómago cuando hay que hablar de algo incómodo.
- Rumiación después: repasas lo que “deberías haber dicho”.
- Límites difusos: dices que sí cuando quieres decir no.
- Distancia silenciosa: desapareces o postergas el tema “hasta que se pase”.
Por qué lo haces (y por qué tiene sentido)
Porque en algún momento funcionó: te ayudó a evitar peleas, mantener cercanía o no perder a alguien importante. El cuerpo aprendió que “peligro = conflicto” y activa retirada. La buena noticia: ese aprendizaje se puede actualizar con práctica y apoyo.
Pasos prácticos para empezar a salir del patrón
- Pausa corporal (20–30s): siente pies, mandíbula y respiración. Nombra: “Ahora hay tensión y ganas de callarme”.
- Pequeña diferencia (1%): en vez de callar del todo, di una frase corta: “Necesito un momento para pensarlo”.
- Límite amable: “Hoy no me va bien quedar, ¿cómo lo tienes el viernes?”.
- Tiempo y lugar: “¿Te va bien si lo hablamos mañana con calma?”.
- Registro simple: disparador → lo que sentí → lo que hice → la pequeña diferencia que probé.
Cómo pedir sin atacar (micro-guiones)
- “Me gustaría hablar de esto contigo, para mí es importante y prefiero aclararlo contigo”.
- “Cuando se alza el tono me bloqueo; ¿podemos bajar un poco y seguir?”.
- “Necesito decirte que esto me dolió; no busco culpables, busco entendernos”.
- “Ahora mismo necesito parar diez minutos y lo retomamos luego”.
¿Cómo lo trabajamos en sesión Gestalt?
- Aquí-y-ahora: traemos la escena (cuerpo, voz, mirada) y notamos qué necesitas.
- Experimentos seguros: ensayamos decir “no”, pedir claridad o sostener un silencio sin castigarte.
- Autoapoyo: pasamos de autoexigencia a un tono interno más habitable.
- Relacional: cuidamos el vínculo sin que te pierdas a ti.
Cuándo pedir ayuda
Si te sientes bloqueado, si la rumiación no te deja descansar o si acabas alejándote para no discutir, puede ayudarte un acompañamiento presencial u online. Aquí te explico cómo trabajo la ansiedad en las relaciones.
Si esto te resuena, podemos empezar por una sesión de orientación gratuita de 30 minutos para situar tu momento y ver si este trabajo puede ayudarte.
Si te reconoces en esto y quieres hablarlo… aquí estoy.
Terapia Gestalt para ansiedad en las relaciones, miedo al conflicto o al rechazo.
Online o presencial (Barcelona y Santa Coloma).

Deja un comentario