Necesitar no es un problema; depender es lo que duele
A veces buscamos fuera una respuesta que nos calme: un mensaje, una mirada, un “estoy contigo”. Eso es natural, en sí mismo no es un problema. La dependencia emocional aparece cuando esa búsqueda se vuelve la única vía para sentirte en paz. Desde la terapia Gestalt, el camino pasa por recuperar autoapoyo: reconocer lo que necesitas, sostenerte y elegir vínculos más libres.
¿Qué es la dependencia emocional (mirada Gestalt)?
Es un patrón relacional en el que delegas tu regulación emocional en el otro (pareja, amistades, figuras de referencia). Se expresa como urgencia por asegurar contacto, miedo intenso al rechazo y dificultad para estar contigo cuando el otro no está disponible.
Señales frecuentes
- Ansiedad ante la distancia: si no responde, se dispara el miedo.
- Autovalía pendiente de la aprobación: te sientes “bien” si te eligen.
- Renuncia a límites propios: dices sí para no perder el vínculo.
- Fusión relacional: te cuesta distinguir qué necesitas tú y qué necesita el otro.
- Picos de culpa: te castigas si priorizas tus necesidades.
Por qué se mantiene (ajuste creativo)
No es un fallo: fue tu mejor manera de pertenecer. Aprendiste que estar bien dependía de agradar, ceder o estar siempre disponible. Ese ajuste te protegió; hoy puede alejarte de ti. La salida no es forzarte a “no necesitar”, sino ampliar recursos para contactar y también retirarte cuando toca.
Cómo empezar a salir del ciclo
- Presencia breve (60s): nombra tres sensaciones (temperatura, tensión, contacto) sin intentar cambiarlas.
- Necesidad concreta: “ahora necesito… calma / claridad / compañía / espacio”.
- Autoapoyo inmediato: respiración lenta 2 minutos, mano en el pecho, frase: “Puedo sostenerme mientras espero”.
- Límites pequeños: un “no” corto o pedir tiempo antes de responder.
- Contacto elegido, no urgente: escribe o llama cuando puedas sostener un sí y un no.
¿Cómo lo trabajamos en sesión (Gestalt)?
- Aquí y ahora del vínculo: notar qué pasa en tu cuerpo cuando imaginas distancia o silencio.
- Nombrar y dirigir la necesidad: ¿qué falta, que necesitas y hacia dónde te mueves? (calma, claridad, límite, compañía, distancia).
- Ensayar pasos concretos: autoapoyo primero; luego pedir, poner un límite o tomar distancia y observar el efecto.
- Deshacer la fusión: diferenciar lo tuyo de lo del otro sin culparte.
- Cerrar el ciclo: registrar satisfacción/alivio y permitirte la retirada.
Puede ayudarte leer sobre el ciclo de necesidades y sobre autoaceptación para bajar la autocrítica mientras transformas el patrón.
Si te reconoces en esto y quieres hablarlo… aquí estoy.
Terapia Gestalt para ansiedad en las relaciones, miedo al conflicto o al rechazo.
Online o presencial (Barcelona y Santa Coloma).

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